Carmen Quiroga

Carmen Quiroga

Carlos Santamaría Ochoa

Hace muchos a√Īos lleg√≥ a Victoria, con un sinf√≠n de pensamientos propios, muchos de ellos, envueltos en sus sue√Īos de escritora y poeta, de amante de las letras y con una gran curiosidad por conocer y dar a conocer mucho de lo que la vida le ha otorgado.

Carmen Quiroga Echevarr√≠a es una instituci√≥n en la televisi√≥n universitaria nacional, y no √ļnicamente en la entidad que le ha dado, como a muchos otros, abrigo solemne y cari√Īoso. Hoy, celebra tres d√©cadas de existencia en la Universidad Aut√≥noma de Tamaulipas.

Pero la historia de Carmen data de tiempo remoto: ella surge a la televisi√≥n dentro de una cadena privada, a invitaci√≥n de un amante de la cultura de nombre Ra√ļl Gonz√°lez Sierra.

Comienzan a estructurar un sue√Īo y proyecto a la vez, para dar luz a aquel programa llamado ‚ÄúEnfoque‚ÄĚ, donde Quiroga surg√≠a en la pantalla, por lo general, sentada en un banco, con su largo pelo rubio, relatando algunos aspectos del teleperiodismo que nace y toma un papel protag√≥nico en una sociedad que √°vida de veracidad y de datos m√°s profundos, abraza el sue√Īo de Ra√ļl y Carmen y los hace propios.

Enfoque se constituye como un gran programa de televisi√≥n porque informa y deja huella. Rompe un poco ‚Äďo mucho- con aquellos que solamente trataban de divertir con ademanes y risas infantiles, con voces agudas y gestos un poco o mucho grotescos.

Con Enfoque, podemos decir que surge la televisión formal en la capital de Tamaulipas, y por ese proyecto, algunos de nosotros tuvimos participación activa o entusiasta; a veces más entusiasta que activa, pero finalmente participamos.

El columnista recuerda con mucho afecto dos programas Enroque especiales: cuando se hizo el primero de tantos reportajes a la Reserva de la Biósfera de El Cielo, y cuando se hizo el reportaje de la cirugía pediátrica de corazón abierto con bomba de circulación extracorpórea, por el eminente cardiólogo Enrique Corona, quien fungía como director del Hospital Infantil de Tamaulipas.

Aquellos fueron tiempos en que no había tele prompter y teníamos que escribir partes del guión en cartulinas para, luego, ubicarlas en torno al lente de las cámaras de la televisora, de forma tal que no tuviera Carmen que voltear y que se deformara la imagen.

Mucha gente participamos, y muchos aprendimos qué es la televisión local, y la forma de hacerla con los pocos recursos existentes.

Hace tres d√©cadas, el proyecto de Carmen toma forma en la Universidad Aut√≥noma de Tamaulipas para dar vida a TVUAT, la que, por cierto, ha obtenido infinidad de premios locales, nacionales e internacionales por la calidad de sus muchos trabajos. De ello, Carmen tiene una historia vida en sus venas. Por sus manos y sus ojos han pasado las historias de la UAT y de Tamaulipas, as√≠ como¬† informes rectorales y testimonios de la vida universitaria de las √ļltimas tres d√©cadas y que, hoy, forman parte de la historia audiovisual de nuestra entidad.

Se dice pronto, pero Carmen, aquella mujer potosina que llegó en los ochentas se consolidó y consolidó una estructura televisiva para hacer historia y formar parte de ella.

Juntos cursamos el doctorado en Comunicación y viajamos a Santiago de Compostela a defender el Trabajo de Investigación Tutelado. Margarita Ledo fue causante de que Carmen sea una doctora en Comunicación. Claro, y los muchos logros de nuestra Carmen, nuestra Quiroga.

Tres d√©cadas de distancia separan aquellos sue√Īos, y siempre viva la imagen de Carmen, a quien el tiempo no ha vencido ni otros aspectos, y que sigue formando recursos humanos para una televisi√≥n universitaria que crece en prestigio, tecnolog√≠a y calidad, sobre todo, la calidad humana que Carmen siempre impone en todo lo que lleva a cabo.

Aquella mujer de fuego, que lleg√≥ hurac√°n y se pos√≥ mariposa, hoy celebra 30 a√Īos de su proyecto de vida: TV-UAT.

Comentarios: columna.entre.nos@gmail.com

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